Verdadero o falso

Verdadero o falso

El hombre, como ser inteligente que es, trata de sacar el mayor beneficio con el menor esfuerzo, y la falsificación, si dejamos de lado la ética, es una buena opción. Sólo hay que fijarse en lo que otros inventaron, construyeron, pintaron, etc. y sacar buen provecho de ello.

La historia de la falsificación es tan antigua como la vida misma. Como muestra, baste citar que contamos con ejemplos de falsificación de moneda que datan de la época de la Antigüedad Clásica.

Cualquier objeto cuyo valor de cambio es relativamente elevado, es susceptible de ser copiado y la lutheria no podía quedarse al margen de semejante práctica.